ARTE Y NATURALEZA: EL CUADERNO BOTÁNICO

¡INCLUYE PLANTILLAS DESCARGABLES Y UN VÍDEO EXPLICATIVO!

El último día os hablé de métodos fotográficos que utilizan elementos orgánicos como hojas y flores para crear fotografías (ver artículo), y hoy voy a hablaros de esa relación dentro del arte pictórico.

Los artistas disponen de muchas vías para hacer que su arte contribuya a un uso más responsable de los recursos naturales, disminuya su impacto medioambiental (sobre todo a nivel de residuos, como también vimos en fotografía analógica) y se desarrolle en contacto con la naturaleza.

ARTE, NATURALEZA Y CIENCIA

Herbario Alba Cid
Mecanografiando mi herbario ilustrado con una Olivetti Studio 46

La relación del arte con la naturaleza es indudable, tanto como fuente de recursos como de inspiración. Lo vemos tanto en la creación tradicional de pigmentos para las pinturas al óleo o acuarela, como en las intervenciones artísticas que se desarrollan en el medio natural.

Desde la prehistoria con las pinturas rupestres hasta el mundo contemporáneo con artistas como David Popa, quien crea impresionantes “frescos efímeros en la tierra” con pigmentos naturales (carbón, tiza y agua), el hombre se ha relacionado con la tierra a través del arte.

Desentraño en este artículo las diferencias entre el arte botánico y la pintura floral artística o decorativa, repaso su evolución histórica y, al final de todo, te propongo crear tu propio herbario ilustrado, facilitándote una plantilla descargable como guía de referencia, y un vídeo sobre cómo ilustrar a acuarela de mano de mi amiga, la artista Alicia Gomar.

¿QUÉ ES EL ARTE BOTÁNICO?

Si hablamos de arte botánico, lo primero que debemos saber es qué es y qué lo diferencia de otras pinturas florales.

La respuesta la encontramos en la precisión y rigor de la obra, su objetivo y dónde va a ser publicada. Alice Tangerini, ilustradora del departamento de botánica del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian (NMNH) dice que “una de las maneras en que se distingue al arte botánico de las bellas artes es que en el arte botánico se debe reconocer al menos el género, sino la especie [de la planta]” (fuente). Alice hace alusión aquí a la precisión en el dibujo que permite la correcta identificación de la planta.

La ilustración botánica que acompaña obras académicas tiene una finalidad científica clara y debe seguir ciertas convenciones para que los botánicos puedan interpretarlas fácilmente. Así mismo, puede acompañar anotaciones científicas en monografías sobre grupos taxonómicos y en artículos de revistas que describen especies vegetales recién descubiertas. Si la ilustración, en cambio, se encuentra en una revista de jardinería, será menos detallada.

Pierre-Joseph Redouté, 1801. Campanula Tormentosa, Dominio Público by Wikimedia Commons

Judith Magee, conservadora de libros raros del Museo de Historia Natural de Londres, comenta en este vídeo que el propósito del arte botánico es “ayudar a los científicos en su labor de identificación, descripción, clasificación y denominación de las especies” (2011).

Éste, sin embargo, no siempre ha seguido una única tendencia. Judith explica como a la tendencia dominante que presentaba en una misma ilustración las diversas partes de la planta útiles para su identificación, se contraponía otra tendencia entre los naturalistas que preferían ver la naturaleza como un todo y pintar la naturaleza tal y como la veían al natural.

En el arte botánico, pues, la relación entre la naturaleza, la ciencia y el arte es muy estrecha. “Nosotros [los artistas] damos vida a las palabras de los botánicos”, dice Lucy Smith a National Geographic, artista botánica en los Kew Gardens de Londres. Su valor y funcionalidad científica lo definen, en contraposición a un arte floral más libre, que puede permitirse libertades artísticas en pro de la función estética o decorativa.

UN POCO DE HISTORIA

Para entender mejor el arte botánico hoy en día, debemos echar primero la vista atrás y ver de dónde procede.

Si bien hay antecedentes en el Renacimiento, como las ilustraciones de Leonhart Fuchs (desde el punto de vista medicinal y de sus propiedades curativas), los dibujos botánicos de Leonardo da Vinci (quien ya se interesa en la estructura de las plantas per se) o de Alberto Durero, se considera que la «edad de oro» del arte botánico fue el siglo XVIII, gracias a las exploraciones y descubrimientos de esa época.

El Dr. James Compton explica en su libro Plantas, que fue la “era de la razón” en los siglos XVII y XVIII que introdujo un nuevo espíritu de indagación científica y un interés por el coleccionismo de plantas que llevó a los mecenas ricos a contratar artistas para que registrasen sus tesoros vegetales.

Acuarela-XVII-Maria-Sybilla-Merian
Maria Sybilla Merian, s. XVII. Colección del Museo Británico, Dominio Público by Wikimedia Commons. El ciclo vital de la mariposa y la polilla.

En el siglo XVII la botánica se establece como una disciplina científica autónoma, independiente de la medicina, y aparecen las floras y florilegios. Con el descubrimiento constante de nuevas especies, surge la necesidad de poner orden: identificarlas y clasificarlas de forma sistemática. Fue Carl von Linneo quien introdujo en 1753 un sistema binomial según su teoría taxonómica: cada planta recibe dos nombres en latín que indican su género y su especie. Posteriormente se añadieron otras convenciones y, hoy en día, el Código Internacional de Nomenclatura es el que establece las normas en vigor.

En esta época, los artistas viajaban en las exploraciones científicas documentando y registrando la flora de los lugares que descubrían. Cabe destacar que en esa época las mujeres jugaron un papel muy importante en el desarrollo del arte botánico, si bien generalmente no han recibido tanto reconocimiento como sus coetáneos masculinos. De ellas nos habla la Fundación Oak Spring Garden en este artículo de Google Arts & Culture.

¿Supone la fotografía un riesgo para la ilustración?

1914 Annali di botanica Roma
1914, Annali di botanica, Università degli studi di Roma "La Sapienza". Dipartimento di biologia vegetale. New York Botanical Garden, Dominio Público by Wikimedia Commons

En el siglo XIX el protagonismo viene de la mano de fotógrafos más que de ilustradores. Los experimentos que empezaron a desarrollarse en esa época con materiales fotosensibles permitieron una nueva aproximación a la captación de imágenes. La invención del daguerrotipo o los fotogramas, entre otros, permitió reproducir imágenes con fidelidad de las plantas como no se había hecho antes.

La cuestión de si la fotografía podría sustituir a la ilustración en su labor científica ha sido planteada en numerosas ocasiones. Michelle Meyer, artista botánica especializada en orquídeas y vicepresidenta de la Sociedad Americana de Artistas Botánicos, dijo al respecto: “no se puede obtener nunca toda la información sobre una planta en una sola fotografía, porque siempre hay algo desenfocado o en la sombra, mientras que en una ilustración botánica puede perfectamente enfocarse todo a la vez” (fuente). Sin embargo, con el avance de la tecnología y la posibilidad de editar las imágenes en postproducción, hoy puede conseguirse una imagen 100% enfocada a partir de numerosas tomas.

En el libro Manual de ilustración científica de la editorial Geoplaneta (2022) se escribe sobre este tema: «nada más lejos de la realidad […] en la ilustración de un organismo no se hace referencia a un ejemplar en concreto, sino a un representante ideal de todos los individuos de una misma especie» y, ciertamente, esto es algo que la diferencia de la fotografía.

En vez de contraponerlos, deberíamos ver que van de la mano y pueden nutrirse mutuamente. Los avances tecnológicos (como los Rayos X) han permitido ver detalles antes inimaginables que han enriquecido todavía más la producción artística.

1890. Cianotipo de Thomas William Smillie. Colección de Smithsonian Institution (“Thomas Smillie Collection (Record Unit 95)”), Washington. Dominio público by Wikimedia Commons

PINTAR DEL NATURAL O DE UN HERBARIO

A la hora de pintar una planta, existen numerosas fuentes de inspiración. Los artistas botánicos dibujan y pintan tanto plantas vivas en su hábitat natural, como aquellas que crecen en invernaderos o que recolectan y pintan en su estudio. “En el caso de las ilustraciones científicas, el sujeto suele ser un espécimen de herbario, una planta recolectada y prensada en seco entre hojas de papel en un proceso secular que conserva el espécimen, pero lo deja plano y relativamente incoloro” (fuente).

Henri Baillon, 1864. Coffea arabica; Recueil d'observations botaniques.Dominio público by Wikimedia Commons
Cada opción tiene sus propias ventajas e inconvenientes. Por ejemplo, pintar al natural conlleva la dificultad de adaptarse a las condiciones climáticas del momento y a las incomodidades del territorio. Disponer cómodamente los materiales es complejo, así como adaptarse a los cambios de luz según va pasando el tiempo. Una opción para solventar este problema es no realizar toda la obra in situ, sino acabarla en el estudio gracias a la toma de apuntes y fotografías. Al final del artículo, en la plantilla que os he preparado he tenido en cuenta este factor.
Por otro lado, pintar a partir del espécimen de un herbario, conlleva otras dificultades. El prensado en seco cambia las cualidades de la planta, de tal modo que muchos ilustradores botánicos “reconstituyen partes de la planta seca calentándolas a punto de ebullición durante un breve periodo de tiempo en una solución especial de agua, alcohol y un agente humectante” (ídem), para darles vida de nuevo y poder reproducirlas.

En las ilustraciones botánicas que acompañan las publicaciones científicas, a menudo podemos observar también vistas detalladas que proceden de una visión diseccionada de la planta bajo el microscopio.

A día de hoy, para ser artista botánico profesional, existen posibilidades de formación reglada y certificada. Pero existen también otras maneras de abordar la ilustración del mundo natural desde la búsqueda estética, fomentando el uso de nuevas técnicas y de sinergias con otros campos artísticos, fuera del ámbito científico.

TU HERBARIO ILUSTRADO

Según la RAE, un herbario en botánica es una colección de plantas secas y clasificadas, usada como material para el estudio de la botánica. Como hemos visto, los artistas botánicos los utilizan como modelo para sus ilustraciones, insuflándoles vida a través del remojo o hervido en agua.

Representando a acuarela una Rosa Centifolia a través de una ilustración botánica del artista Pierre Joseph Redouté (1759 - 1840)

Después de este recorrido por la definición e historia del arte botánico, vamos a abrir un poco nuestro horizonte: te propongo crear tu propio herbario ilustrado. Conoce mejor el entorno que te rodea a través del dibujo, la fotografía y la recolección (cuando se puede) de especímenes.

PLANTILLAS DESCARGABLES

Si no sabes qué datos incluir en tu herbario o cómo distribuir la información, puedes descargarte esta plantilla de referencia:

En la plantilla encontrarás recomendaciones e ideas para diseñar y distribuir tu cuaderno ilustrado. Si utilizas hojas sueltas en vez de un cuaderno, gracias al apartado de “numeración” puedes ordenarlas posteriormente y encuadernarlas (por ejemplo, con un cosido japonés). 

VÍDEO EXPLICATIVO CON ALICIA GOMAR

¿No sabes cómo dibujar y pintar tu ilustración botánica? La artista Alicia Gomar te lo explica paso a paso en este vídeo.

Aquí aprenderás cómo realizar la ilustración, desde el dibujo al coloreado en acuarela, y cómo darle plasticidad a tu cuaderno. Incluye información sobre el entintado y sobre cómo realizar la escritura a mano alzada.

Creando este herbario conocerás más en profundidad tu entorno, descubrirás curiosidades de las plantas en que nunca te habías fijado, y mirarás a la naturaleza con la calma que requiere la pintura. Si tienes cualquier duda sobre cómo crear tu cuaderno o alguna idea según tu propia experiencia en este campo, ¡no dudes en escribir un comentario!

Ahora te toca a ti: comparte tus resultados. Etiquétame en Instagram (@albacid_) y estaré encantada de compartir tu ilustración botánica.

4 comentarios

  1. Me ha encantado tu documentación sobre la fotografía tradicional y las formas naturales de revelado natural así como la observación de de la flora antes de dibujarla, he disfrutado con su lectura

  2. Estupenda entrada. Muchas gracias.